Contra a CORRUPCIÓN sanitaria de Feijoo: Concentracións das plataformas de SOS Sanidade Pública o mércores 13 de xuño

– A Mariña: diante do Hospital da Costa

– A Coruña: no Obelisco ás 8 da tarde

– Santiago: Praza do Toural: 20:30 h.

– Barbanza: Praza do concello de Ribeira

– Pontevedra: na Peregrina

– Vigo: Fronte o Marco (Rúa Príncipe)

Publicado en PÚBLICO: LIGAZÓŃ

Captura de pantalla de 2018-06-13 18-23-20.png

Las plataformas que defienden la sanidad pública de Galicia han convocado concentraciones esta tarde frente a los principales hospitales de la comunidad bajo el lema “Contra la corrupción sanitaria del PP”. Aseguran que el Gobierno de Alberto Núñez Feijóo, tras depauperar el sistema público de salud recortando inversiones y privatizando servicios en beneficio de los hospitales privados, ha puesto en marcha un nueva estrategia destinada a ponerlo “al servicio de multinacionales que están desembarcando masivamente en Galicia atraídas por el negocio sanitario”.

Los responsables de SOS Sanidade, la asociación que agrupa a una docena de plataformas locales y comarcales, reconocen que el lema de las concentraciones supone un importante salto cualitativo en sus denuncias. Y aseguran que el salto responde a la nueva estrategia de la Xunta de emprender modificaciones estructurales en el Servicio Galego de Saúde.

“Mientras nosotros nos concentrábamos en combatir las medidas de recortes y privatizaciones, el Gobierno de Feijóo daba un paso más. Por eso hemos elevado el nivel de la denuncia”, asegura Manuel Martín, portavoz de SOS Sanidade.

“Desde que empezó la crisis se han privatizado prestaciones y servicios médicos y asistenciales, pero ahora la Xunta ha empezado a externalizar la inteligencia del sistema, poniendo en manos privadas la logística, la investigación, la gestión, los historiales clínicos, la receta electrónica, el laboratorio central de Galicia… Y se han puesto en marcha chiringuitos de colaboración público-privada donde es la iniciativa privada la que lleva casi todo el peso”, explica.

Martín pone como ejemplo la privatización del Laboratorio Central de Galicia, que centraliza todas las analíticas que se realizan en los hospitales del Sergas, o el acuerdo secreto con una multinacional estadounidense que fabrica equipos cardiológicos, Medtronic, para que gestione las área del corazón de tres áreas sanitarias –A Coruña, Santiago y Lugo-, empotrando a su personal entre los servicios sanitarios públicos, evaluando costes y valorando las necesidades de material y equipamiento que esa empresa vende al Sergas.

También alude a la reciente modificación en los sistemas de adjudicación de contratos públicos en materia sanitaria, que permiten licitarlos por paquetes completos. Como ha sucedido recientemente en el Complejo Hospitalario Universitario de A Coruña, donde el Sergas ha sacado a concurso la prestación de asistencia, cirugía, diagnósticos y procedimientos clínicos por valor de más de 97 millones de euros, con un contrato conjunto que permitirá incluso obligar a los médicos del Sergas a operar en centros privados a pacientes de la sanidad pública.

En cuanto a los “chiringuitos”, Marín cita a la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (FIDIS), cuyo patronato preside Eloína Núñez, prima de Feijóo y a su vez gerente del área sanitaria de la capital gallega. FIDIS gestiona la investigación biomédica de los centros públicos del Sergas, y entre sus colaboradores figuran multinacionales como Biogen, líder mundial en productos biotecnológicos; NestléHealthScience, la división de salud de la compañía alimentaria Nestlé, y la multinacional química Janssen, vinculada al grupo farmacéutico Johnson&Jonhson.

También nombra al Clúster Tecnológico Empresarial das Ciencias da Vida, cuyo objeto es “dinamizar a los agentes y las decisiones en el sector de la biotecnología en Galicia” y que componen más de 60 empresas e instituciones, entre ellas varias decenas de multinacionales del sector químico, farmacéutico, industrial y de la ingeniería y la gestión médica.

Marín recuerda que la reciente modificación de la legislación sanitaria gallega impulsada por el conselleiro de Sanidade de Feijóo, Jesús Vázquez Almuíña, y aprobada por el Parlamento Gallego con el voto en contra de los cuatro grupos de la oposición, ha puesto en marcha el desmantelamiento de las áreas sanitarias más pequeñas y costosas para el sistema público, dado que atienden a las zonas menos pobladas y más envejecidas de la comunidad.

Esa misma legislación, sostiene, contempla nuevas figuras privatizadoras como los “socios tecnológicos”, que participarán en la toma de decisiones sobre los equipamientos y la tecnología que deben emplear los hospitales gallegos, y la “compra pública innovadora”, un sistema mediante el cual la administración sanitaria financia las investigaciones médicas de una empresa que, de tener éxito, podrá quedarse con la patente para vender a la misma administración los productos que obtenga de ella.

Hay una colonización del sistema público de salud que sólo beneficia a las empresas y a los hospitales privados, que lo pone al servicio del desarrollo empresarial y que da la espalda a los intereses de los ciudadanos y a su salud”, subraya Marín, quien añade que su organización tiene constancia de que “existen evidentes conflictos de intereses de personas vinculadas al Partido Popular”. “Está en peligro la salud y la vida de las personas. Porque lo peor está por llegar. Por eso nos manifestamos”, concluye.

Las concentraciones de esta tarde se celebrarán frente a los hospitales o en el centro urbano de A Coruña, Santiago, Pontevedra, Vigo, Ribeira (A Coruña), Burela (Lugo) y Monforte de Lemos (Lugo), y SOS Sanidade ofrece la ubicación y el horario de cada una de ellas en su web (en este enlace).

Público ha pedido a la Consellería de Sanidade de la Xunta la opinión oficial del Gobierno autonómico sobre las protestas, pero a la hora de publicación de este artículo todavía no había obtenido respuesta.

Advertisements

Concentracións nas áreas sanitarias o mércores 13 para denunciar a estratexia de privatización do candidato a presidir o PP, o Sr Feijoo. A denuncia de SOS Sanidade Pública, a información que recolle Público

Publicado en PÚBLICO: Ligazón

Captura de pantalla de 2018-06-12 19-57-02.png

Rajoy y Feijóo en una imagen de archivo. EFE

Rajoy y Feijóo en una imagen de archivo. EFE

Alberto Núñez Feijóo es el candidato preferido por las bases del PP para suceder a Mariano Rajoy, porque ofrece esa cara amable y joven de gestor modélico que da tan bien en los telediarios estatales y que la mayoría de militantes y simpatizantes consideran fundamental para emprender la renovación del partido. Feijóo se les aparece en las antípodas de Rajoy y de la asociación que buena parte de la opinión pública hace del nombre del expresidente del Gobierno con la corrupción y las políticas antisociales. Y a simple vista Feijóo sale bien en la comparación. Pero el dibujo que el presidente de la Xunta ha hecho de su propia imagen para venderse como reemplazo de Rajoy dista mucho del que se desprende del análisis de los resultados de su acción política en Galicia.

Feijóo ha sido el alumno aventajado de las medidas neoliberales que el Partido Popular ha desarrollado en España durante los últimos años

Feijóo ha sido el alumno aventajado de las medidas neoliberales que el Partido Popular ha desarrollado en España durante los últimos años. Y la comunidad que preside es el ejemplo perfecto de las consecuencias de esos recortes y de la depauperación de la mayoría de la población, por mucho que el discurso popular se empeñe en afirmar que la crisis ha pasado. Los siguientes son datos del Instituto Galego de Estatística, la oficina estadística de la Xunta, el equivalente al Instituto Nacional de Estadística a nivel autonómico.

Galicia tiene hoy 25.400 parados más que cuando Feijóo llegó al poder en mayo del 2009. En nueve años la tasa de desempleo ha pasado del 12,2% al 15,1%. El número de afiliados a la Seguridad Social –es decir, el número de trabadores que cotizan al sistema, incluidos autónomos y empleadas y empleados del hogar- ha caído desde los 1.031.552 del primer trimestre del 2009 a los 998.091 del mismo período del 2018. El desempleo de larga duración se ha duplicado en este tiempo, desde el 3,4% al 7%. La tasa de paro entre los jóvenes de 20 a 24 años ha crecido desde el 28,6% al 33,6%, mientras que la del tramo de edad de 16 a 19 años pasaba del 41% al 53,7%.

Feijóo llegó al poder con la crisis económica ya en marcha, con el crac financiero en su apogeo, casi en plena recesión y con la economía gallega hecha migas. Así que si la comparación se hubiera hecho con alguno de los años de bonanza, saldría mucho peor parado. Pero él insiste en que gracias a la acertada gestión de su mandato la economía se ha recuperado, y que de hecho el gasto público autonómico es hoy mayor al del gobierno bipartito del PSOE y el BNG.

El presidente gallego también presume de austeridad, pero bajo su mandato la deuda pública se ha disparado un 185%

La afirmación no se sostiene con los datos del IGE en la mano: el presupuesto consolidado de la Xunta y de los organismos autónomos y las agencias públicas adscritas a ellas ascendió en el 2009 a 11,8 millones de euros. Para este ejercicio están previstos poco más de 10,7 millones. Es decir un 9,3% menos, y sin tener en cuenta la corrección al alza que registraría ese porcentaje si a esas cifras si se les aplicase el efecto de la inflación.

El presidente gallego también presume de austeridad, pero bajo su mandato la deuda pública se ha disparado desde los 3.923 millones de euros del primer trimestre del 2009 a los más de 11.200 millones del último cuarto del 2017. Un incremento del endeudamiento, según el IGE, del 185% en esos nueve años.

Amistad con ‘narcos’ y casos de corrupción

Feijóo se ha dotado de una imagen de buen gestor que no es aplicable a su acción política, pero sí a su propia figura. Porque ha conseguido sortear escándalos que a cualquier otro le hubieran costado de inmediato su carrera.

El más sonado ha sido el de su reconocida amistad con el narcotraficante Marcial Dorado, con quien apareció en unas fotos a bordo del yate del primero tomadas en 1995, cuando él era secretario xeral de la Consellería de Sanidade de José Manuel Romay, su mentor político.

Dorado y Feijóo

Feijóo junto a Dorado en una fotografía de los años 90 publicada por ELPAÏS

Las fotos aparecieron en el 2004 en una redada policial en el chalé de Dorado, en el marco de una operación antidroga que terminaría con su dueño condenado a catorce años de cárcel por tráfico de cocaína. Pero no se hicieron públicas hasta el 2013. Feijóo ha reconocido que sabía que habían aparecido, aunque nunca ha desvelado quién le advirtió de que obraban en poder de la policía. Incluso hace unos meses llegó a decir que el PSOE quiso chantajearle con ellas poco antes de la campaña electoral del 2009,sin explicar por qué no lo denunció entonces.

Feijóo y el ‘narco’ Marcial Dorado  compartieron durante años paseos en yate y fines de semana en Andorra y los Picos de Europa

Las fotos con Dorado no fueron fruto de un error de político bisoño al que sorprenden por un encuentro casual con malas compañías. El presidente de la Xunta y el contrabandista reconvertido al tráfico de drogas frecuentaron su amistad y compartieron durante años paseos en yate y fines de semana en Andorra y los Picos de Europa. Feijóo dice que no se acuerda bien de quién pagó aquellas vacaciones, pero sí asegura que por entonces no tenía ni idea de las actividades ilícitas del narco.

La afirmación también es cuestionable. Toda Galicia sabía en aquella época que Dorado era uno de los más importantes capos de la droga de la ría de Arousa, entre otras cosas porque había ocupado portadas de periódicos y minutos de telediarios por su implicación en casos de contrabando y en la operación que derivó en el juicio de la Nécora. Decir que no sabía quién era y a qué se dedicaba viene a ser como decir que compartió yate con Bebeto y Mauro Silva sin saber que jugaban en el Deportivo, o que se fue de fin de semana con Amancio Ortega sin saber que presidía la empresa que a mediados de los noventa estaba empezando a poner a Galicia en el centro del mapa mundial de la industria textil.

De aquel escándalo todavía quedan algunos aspectos por aclarar. Como el empecinamiento del PP en negar el acceso a la documentación de la Xunta que demostraría la tesis que sostiene la oposición gallega: que las gasolineras que Dorado empleaba para surtir de gasolina a los barcos, las planeadoras y los camiones que transportaban la coca con la que traficaba, también tenían contratado el suministro de carburante a los hospitales y las ambulancias de la Consellería de la que Feijóo era secretario xeral.

El presidente de la Xunta salió indemne de la operación Pokemon y de la Campeón. Tampoco le salpicó la operación Cóndor ni la Gürtel

Las fotos en el yate de Dorado siempre le perseguirán. Aunque Feijóo parece untado de aceite y todos los escándalos semejan resbalarle. Salió indemne de la operación Pokemon, por la que varios alcaldes gallegos del PSOE y el PP fueron acusados de obtener mordidas de una empresa que también subcontrataba con la Xunta, y de la operación Campeón, por la que el primer director que nombró al mando del Instituto Galego de Promoción Económica, Joaquín Varela da Limia, fue acusado de tráfico de influencias para lograr ayudas europeas para la compañía de un empresario afín al PP.

Tampoco le salpicó la operación Cóndor, a pesar de que se demostró que el principal encausado acostumbraba a regalarle por Navidad botellas de Vega Sicilia que alcanzaban un valor de 2.300 euros. Ni la Gürtel, pese a que uno de sus principales protagonistas, Pablo Crespo, mano derecha de Francisco Correa y ex secretario general del PP gallego en los tiempos de Fraga y Romay, ocupó un cargo de responsabilidad en la Consellería de Política Territorial de la Xunta cuando él fue nombrado por Fraga conselleiro del departamento.

Recortes y nepotismo en sanidad

La presidencia de Feijóo ha estado y sigue estando plagada de escándalos, muchos de ellos consecuencia directa de su gestión política. Los drásticos recortes en sanidad que ordenó nada más llegar al poder han ido acompañados de una verdadera purga en el estamento médico de Galicia, con profesionales cesados en los puestos de mando intermedio de los hospitales que se negaban a apoyar los recortes. La Justicia ha anulado varias de las oposiciones convocadas y amañadas por la Xunta para sustituirlos por médicos afines del PP, pero la Administración sanitaria sigue sin ejecutarlas, a pesar de que son firmes.

A Feijóo le resbala. Incluso si se trata de casos de nepotismo que afectan a su exconselleira de Sanidade, Rocío Mosquera, cuyo esposo obtuvo una de esas plazas con una oposición trucada y a quien ha premiado con la dirección general de la empresa que gestiona las millonarias subcontratas del Servicio Galego de Saúde (Sergas).O a su prima, Isolina Núñez, a quien ha situado al frente de la gestión del área sanitaria de Santiago, una de las más importantes de Galicia.

Sindicatos de la Administración de Justicia de Galicia durante una manifestación por las calles de Santiago de Compostela. EFE/Xoán Rey.

Sindicatos de la Administración de Justicia de Galicia durante una manifestación por las calles de Santiago de Compostela. EFE/Xoán Rey.

Lo cierto es que más allá de amiguismos y enchufismos, la gestión de la sanidad de Feijóo ha tenido consecuencias directas sobre la vida de las personas, como se puso de manifiesto tras la muerte de varios pacientes de hepatitis C a los que el Sergas negó el tratamiento que sus médicos les habían indicado porque la Xunta estaba en pleno desarrollo de sus políticas de austeridad. Dos altos cargos del Sergas están acusados de homicidio por ese caso, pero Feijóo se ha negado a destituirlos y los ha apoyado desde la tribuna del Parlamento gallego.

Lo cierto es que más allá de amiguismos y enchufismos, la gestión de la sanidad de Feijóo ha tenido consecuencias directas sobre la vida de las personas

El caso de la hepatitis C está en un juzgado de Instrucción de Santiago, que ha tenido que retrasar las declaraciones de los médicos del Sergas que lo denunciaron por la huelga de los funcionarios de la administración de justicia. Ese conflicto mantuvo paralizado el sistema judicial gallego durante tres meses en los que se suspendieron miles de juicios y trámites judiciales y de los registros civiles, como la expedición de certificados de defunción, que impidieron que centenares de viudos y viudas pudieran tramitar sus pensiones, y que otras tantas familias pudieran registrar oficialmente a sus recién nacidos.

Durante esos tres meses, en los que los funcionarios perdieron millones de euros en salarios, en los que los abogados, procuradores y agentes judiciales se quedaron sin carga de trabajo, y en los que los abogados de oficio dejaron de cobrar, el vicepresidente de la Xunta y conselleiro de Presidencia, Administracións Públicas e Xustiza, Alfonso Rueda, mano derecha y delfín del presidente, se negó a reunirse con los sindicatos si no desconvocaban antes la huelga. Obviaba así que la huelga es un derecho constitucional de los trabajadores cuya renuncia nadie puede exigir como condición para dialogar. De la misma manera que los trabajadores no pueden exigir que se acepten sus demandas como condición para sentarse a la mesa de negociaciones.

Lo cierto es que Feijóo ganó aquel conflicto por agotamiento. Como parece que va a ganar el suscitado por la fracasada fusión de las cajas gallegas. El presidente de la Xunta fue el impulsor de la unión de Caixa Galicia y Caixanova, que justificó en su día esgrimiendo una supuesta auditoría secreta que avalaría el éxito de una operación que permitiría mantener la identidad gallega de Novacaixagalicia, la entidad resultante. La fusión se hizo, pero fue un fracaso. El Estado tuvo que intervenir y rescatar Novacaixagalicia inyectándole cerca de 8.000 millones de euros, antes de vendérsela por mil millones a un grupo financiero con sede en Venezuela.

A ojos de la militancia popular, el presidente gallego ha logrado aparecer con una imagen de intachable gestor

Los responsables de KPMG, la consultora que redactó aquel documento, han reconocido en la comisión del Congreso que investiga el crac financiero que no era una auditoría, sino un mero análisis previo que no avalaba nada pero por el que cobraron más de un millón de euros. Feijóo se ha negado a comparecer en el Parlamento gallego para explicar por qué dijo que tenía una auditoría cuando simplemente tenía un informe de diagnóstico, y se ha limitado a decir que “volvería a hacer lo mismo” con las cajas.

Pese a todo lo anterior, a ojos de la militancia popular, el presidente gallego ha logrado aparecer con una imagen de intachable gestor que le ha permitido auparse a las posiciones de salida de la carrera para suceder a Rajoy. Y entre sus méritos, que también los tiene, está el de reconocer algunos de sus errores. Como cuando admitió que la Xunta había perdido durante unas horas el control de la situación con la oleada de incendios del pasado otoño, que arrasaron más de 36.000 hectáreas en el sur y el centro de Galicia y que costaron cuatro vidas.

O como cuando reconoció que no debía haber posado con zapatos y camisa de vestir manguera en mano, simulando que ayudaba en las tareas de extinción de un incendio en el verano del 2006, cuando todavía no era presidente pero aspiraba a serlo. Admitió que la foto y su empeño en difundirla fueron un error. Pero meses después seguía culpando a la Xunta del PSOE y el BNG de no actuar con eficacia contra el fuego, e incluso responsabilizó a las dos formaciones de las cuatro muertes que también ocasionaron aquellos incendios.

SOS Sanidade Pública convoca concentracións o 13 de xuño nas áreas sanitarias. Fai un chamamento á mobilización contra a privatización e desmantelamento da Sanidade Pública

WhatsApp Image 2018-06-11 at 21.00.53.jpeg

Resumo da Rolda de Prensa da Plataforma Sos Sanidade Pública de Galicia do 11 de xuño do 2018.

Convoca concentracións en distintas áreas sanitarias para este mércores día 13 de xuño ás 20:00 horas.

SOS Sanidade Pública fai un chamamento á mobilización contra a privatización e desmantelamento da Sanidade Pública

A Plataforma SOS Sanidade Pública denunciou esta tarde, en rolda de prensa, a estratexia global para desmantelar e privatizar a sanidade pública de Núñez Feijóo e o seu goberno. Unha estratexia que pasa por poñer a sanidade pública galega en mans de empresas privadas multinacionais e para a que a consellaría de Sanidade pretende agora cambiar o modelo de concertación ampliando e consolidando a concertación de servizos asistenciais por un período de catro anos con empresas multinacionais que están desembarcando masivamente en Galiza atraídas polo negocio sanitario.

Por iso a plataforma chama a mobilizarse este mércores, día 13 de xuño, ás 20:00 horas, baixo o lema “Acabemos coa corrupción sanitaria do PP” en:

– A Mariña: diante do Hospital da Costa

– A Coruña: no Obelisco ás 8 da tarde

– Santiago: Praza do Toural: 20:30 h.

– Barbanza: Praza do concello de Ribeira

– Pontevedra: na Peregrina

– Vigo: Fronte o Marco (Rúa Príncipe)

O portavoz da plataforma, Manuel Martín, explicou que xunto cos recortes emprendidos polo goberno de Feijóo á fronte da Xunta de Galiza puxéronse en marcha un conxunto de medidas destinadas a “favorecer a multinacionais e persoas afíns”. Medidas que supuxeron a desviación de cartos públicos que debían ter sido destinados a financiar a sanidade pública e que provocaron “un incremento da corrupción”.

Martín sinalou, a modo de exemplo, a privatización de recursos fundamentais para a xestión como a información, a historia clínica electrónica ou a cita previa, que se concesionou a Indra; a privatización do Laboratorio central de Galiza; a creación da área de corazón, que se adxudicou a MEDTRONIC ou a asignación do Centro Oncolóxico a Asociación española contra o Cancro, na que están Caixa Bank e Acciona, entre outras.

Isto supuxo, segundo o portavoz de SOS, que se trasladaran inxentes cantidades de cartos públicos a estas empresas que, subliñou, manexan datos sensíbeis de doentes que deberan ser confidenciais.

Privatización da investigación

Xunto a isto denunciou a posta en marcha de medidas de apoio a fundacións como a Ramón Domínguez, para xestionar a investigación biomédica, na que están multinacionais farmacéuticas ou do Clúster de Galiza, onde participa a industria alimentaria e empresas como Pescanova.

Sinalou tamén a participación de multinacionais farmacéuticas na Fundación Xenómica ou a xestión de recursos de alta tecnoloxía do novo hospital de Vigo por parte de Galaria (a antiga MEDTEC).

Ademais denunciou que “houbo unha serie de decisións dirixidas a trasladar ao sistema privado, sobre todo, a Investigación, o desenvolvemento e a formación do persoal” e chamou especialmente a atención sobre a derivación de cartos públicos a esas multinacionais farmacéuticas que “fan investigación que se proba no sistema público e que se sae ben logo patentan e venden esas empresas privadas”.

Toda unha serie de cuestións que supoñen para SOS Sanidade Pública “unha penetración do sistema privado impresionante” que vén agravarse coas últimas medidas postas en marcha: a Reforma da Lei Galega de Saúde, que consolida un modelo que ningunea a Primaria, suprime áreas sanitarias e centraliza a planificación e xestión nos hospitais de referencia e o acordo marco polo que se reforzan os concertos sanitarios coa sanidade privada.

A este respecto Martín lembrou que até o de agora o papel dos centros privados tiña un carácter complementario e subsidiario e que con eles se concertaban patoloxías menores como cataratas ou varices co obxectivo de alixeirar as listas de espera.

Porén, denunciou que co novo modelo pásase a concertar con empresas privadas, por un período de catro anos actividades de consulta, cirurxía, probas diagnósticas e terapéuticas  e mesmo hemodiálise. Un transvase de actividade asistencia que ascende, no caso da Coruña, a un total de 97,5 millóns de euros co agravante de que o persoal facultativo público dberá ir a estes centros privados.

Isto supón “a privatización da bata branca, que Feijóo dixo que nunca faría”  e enormes beneficios para o negocio de empresas sanitarias privadas como Quirón, HM Hospitais ou, no caso da Coruña, o Hospital San Rafael.

Unha situación que para SOS Sanidade Pública é inadmisíbel e pola que chamaron á poboación a mobilizarse contra o desmantelamento e privatización, a pasos axigantados do sistema sanitario público, mais tamén contra a corrupción sanitaria do PP pagada co diñeiro de toda a cidadanía galega.

ACAMPA, pola paz e o dereito a refuxio. Pola recuperación da sanidade pública universal. Do 14 ao 16 de xuño na Coruña, cun programa espectacular. Mira o programa completo e participa

11 de Xuño de 2018
Invitación á inauguración de
ACAMPA POLA PAZ E O DEREITO A REFUXIO
Xoves día 14 de Xuño de 2018, as 10:30 h.

O vindeiro día 14 de Xuño ás 10:30 h inauguramos Acampa pola paz e o dereito a refuxio 2018, afondando este ano no dereito a refuxio por cambio climático.

Sería para nós moi importante contar coa túa presenza neste acto simbólico de inicio.

Se desexas participar, pódeste acreditar enviando un correo a
acampa-ccg@acampa.eu ou inscribíndote na web de Acampa.

A túa acreditación pódela recoller 30 minutos antes do inicio do acto, o mesmo día 14, na mesa da organización, situada a carón do palco da música dos xardíns de Méndez Núñez na Coruña. No acto de inauguración contaremos coa actuación musical de Cora Sayers.

Pode atopar toda a información e o programa completo nestes enlaces: Programa e ACAMPA

Cheo para honrar e homenaxear a Luis Montes na Coruña. Debate sobre a morte digna e a eutanasia

Ver a entrada completa no blog de SOS Sanidade Pública A Coruña:

http://sossanidadepublicacorunha.blogspot.com/2018/06/reconecemento-luis-montes-e-debate.html

Nesta entrada pódese ver:
– Descrición e fotos do acto
– Ligazón ao video de youtube co final da homenaxe a Luis Montes en Madrid o 2 de xuño. Saúdo primeiro e despois emotivo Canto da Solfónica.
– Ligazóns aos pdf das lei galega e do congreso sobre coidados paliativos e eutanasia
– Díptico de presentación deste acto

Captura de pantalla de 2018-06-09 01-05-48.png.png

Carmen Montón, nova ministra de sanidade. Vai ter moito traballo. O PP deixa unha herdanza desastrosa: unha xestión de desigualdade e privatización.

Publicado na Voz de Galicia: ligazón ao artigo

Captura de pantalla de 2018-06-05 20-27-23.png

Captura de pantalla de 2018-06-05 20-37-10.png.png

 

EFE

Carmen Montón Giménez, designada por Pedro Sánchez como nueva ministra de Sanidad, llegará al Gobierno desde la Conselleria de Sanidad del Gobierno valenciano, donde ha abanderado la reversión al sistema público de la gestión privada de los hospitales del llamado «modelo Alzira» auspiciado desde el PP.

Nacida en Burjassot (Valencia) el 9 de marzo de 1976, esta activa feminista es licenciada en Medicina por Universitat de València y ha sido diputada en el Congreso en la VIII, IX y X legislaturas, así como secretaria de Igualdad del PSOE hasta este año -cuando fue sustituida por Carmen Calvo- y entre 2000 y 2004 fue secretaria de Movimientos Sociales y ONG del PSPV-PSOE.

Con un máster en estudios interdisciplinares de género, se afilió en 1992 a las Juventudes Socialistas, fue elegida concejala de Burjassot en 1999 y dirigió el área municipal de Cultura hasta 2004.

Se siente especialmente orgullosa de haber trabajado en la iniciativa parlamentaria que alumbró la ley que permitió el matrimonio entre personas del mismo sexo y la de identidad de género, de las que fue ponente en el Congreso durante la etapa de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

También fue ponente de la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de la Interrupción Voluntaria del Embarazo y dentro del PSOE ha formado parte del Comité Federal y ha sido coordinadora federal de la Sectorial de Participación Ciudadana.

Sin embargo, su nombre ha sido uno de los principales protagonistas de la actual legislatura en la Comunitat Valenciana, incluso desde el día de su toma de posesión como consellera de Sanidad Universal y Sanidad Pública del Gobierno presidido por el también socialista Ximo Puig con el apoyo ejecutivo de Compromís y el parlamentario de Podem gracias al bautizado como «Pacto del Botánico».

Aquel 30 de junio de 2015, Montón anunció su compromiso de rescindir todos los conciertos sanitarios «posibles» en la Comunitat para «retornar la sanidad a lo público» -incluyendo la gestión de las resonancias magnéticas-, y eliminar los «copagos y repagos».

La nueva consellera avanzaba que se llevaría a cabo un «control exhaustivo» de esos conciertos «para que se cumplan los requisitos de calidad y de buena gestión que la ciudadanía merece», una máxima que ha ido cumpliendo a lo largo de estos tres últimos años con la oposición frontal del Partido Popular.

Ordenó emprender entonces una labor auditora e incluso «arqueológica» de esas privatizaciones sanitarias para demostrar oficialmente que el anterior Consell no hizo controles sobre las cinco concesiones administrativas de este ramo en la Comunitat y renunció a contar con una capacidad sancionadora clara ante posibles incumplimientos o actuaciones punibles.

«Que nadie espere que se vayan a renovar los contratos» durante esta legislatura, advirtió rotundamente para fijar en el Hospital de la Ribera, en Alzira (Valencia), la primera concesión que vencía de las cinco vigentes, el 1 de abril de 2018, un proceso que ha centrado la actualidad política, no solo sanitaria, de la Comunitat Valenciana y en el que el ya expresidente del Gobierno Mariano Rajoy se involucró también junto al PPCV para criticarlo públicamente.

Esas cinco concesiones sanitarias adeudaban en 2016 más de 260 millones de euros por liquidaciones a la Generalitat y Montón anunció la «intención de cobrarlos en nombre de los valencianos».

Montón se ha enfrentado también con el grupo sanitario que gestionaba el Hospital de Alzira, Ribera Salud, a cuenta del proceso de reversión de un modelo en el que la Comunitat Valenciana se convirtió a finales de los años 90 en el laboratorio para implantar este tipo de privatización extendido posteriormente a otros hospitales como Manises, Dénia, Elx-Crevillent, Vinalopó y Torrevieja, e incluso se implantó en otros puntos de España.

Desde entonces se han sucedido los recursos de Ribera Salud contra Montón para denunciar la «improvisación y falta de planificación» con la que a su juicio la Conselleria ha llevado a cabo el proceso de reversión, una judicialización que no ha hecho variar un ápice el objetivo del Consell para devolver al Departamento de La Ribera la titularidad pública.

%d bloggers like this: